Prevención de la diabetes, otra razón para cuidar tu sueño

Padre madre e hija durmiendo juntos

Desde hace más de 10 años se ha venido describiendo una asociación entre la pobre calidad o cantidad del sueño y la diabetes.

Pero este nuevo estudio, el Heinz Nixon Recall Study, (realizado por Kowall B y colaboradores), y publicado en Sleep Medicine en mayo de 2016, se buscaba establecer que relación había entre desórdenes del sueño, y la presencia de prediabetes.

¿Qué es eso de prediabetes?

Se viene hablando de este término desde la década de los 60. Debido a los cambios en nuestro estilo de vida (abundante comida procesada y sedentarismo) sumado a mejores técnicas de diagnóstico, la incidencia de prediabetes ha venido en aumento.

Se dice que una persona tiene prediabetes si:
- Tiene una glicemia en ayunas mayor a 100 pero menor a 126 mg/dl
- Su glicemia después de una carga de 75 gr de glucosa es mayor a 140 pero menor a 200 mg/dl
- Su hemoglobina glicosilada (A1C) es mayor a 5.7 pero menor a 6,5%

¿Que puedo hacer si tengo prediabetes?

Si tu peso es mayor al ideal, lo primero es seguir un plan nutricional que te permita reducir entre 5 y 10% de tu peso actual (eso disminuirá tu riesgo de diabetes en más del 50 %) y la realización de ejercicio físico (como hemos mencionado antes, la meta es mínimo 150 minutos semanales). 

La prediabetes no debe ser ignorada. Hay mayor riesgo de diabetes en el futuro, y también de obesidad, dislipidemia y enfermedad cardiovascular. 

Volvamos al estudio...

sleep medicine journal, revista científica


Se tomaron 2962 participantes, con edades comprendidas entre 45 y 75 años, sin historia de cáncer, ictus, enfermedad cardiovascular, diabetes, los cuales fueron seguidos por 5 años, incluyendo la glicemia en ayunas.

Se les encuestó con respecto a la duración del sueño nocturno y diurno (siestas), la dificultad para quedarse o mantenerse dormidos y los despertares tempranos.

Resultados:
- Aquellos pacientes con duración de sueño menor a 5 horas o mayor a 7,5 horas, tuvieron mayor incidencia de diabetes.
- La presencia de cualquier trastorno de sueño se asoció a una mayor incidencia de diabetes y de prediabetes.
- Las siestas diurnas no tuvieron relación con la diabetes.

Te preguntarás el porqué de estos resultados

Pueden atribuirse a varios mecanismos.

Nuestras células necesitan dormir tanto como nosotros. El no dormir, o un sueño de mala calidad, disminuye la sensibilidad de los tejidos a la insulina. 

Esta falta de sensibilidad a la insulina conocida como “resistencia a la insulina” ocasiona inicialmente una mayor secreción de insulina por parte del páncreas, (hiperinsulinismo)y si no es resuelto, prediabetes y diabetes.

Hay que sumar a esto que la falta de sueño disminuye los niveles de ghrelina (la hormona que nos indica saciedad) y aumenta los de leptina (la hormona que nos indica hambre). 

mujer obesa comiendo una hamburguesa

Se cree que esta es la razón por la que el dormir mal genera un aumento compensatorio en el apetito, y particularmente antojos por harinas y dulces.

La falta de sueño pone al organismo en un estado de hiperactividad del sistema simpático (el que se activa ante situaciones de estrés y provoca la reacción de “atacar o huir”).Esta hiperactividad da lugar a mayor secreción de ciertas hormonas, como el cortisol y la adrenalina, que generan mayor resistencia a la insulina. 

¿Ocurre lo mismo con los pacientes con apnea del sueño?

Parece que estos pacientes duermen lo suficiente. Pero se despiertan muchas veces durante la noche sin darse cuenta (esto se llama microdespertares) por lo que su sueño es poco reparador, tienen sueño durante el día y en ocasiones insomnio. 

Al despertarse tantas veces, se produce un estado similar al de la persona que no duerme. Esto se traduciría en una mayor frecuencia de resistencia a la insulina en estos pacientes. 

Un par de detalles interesantes...

En este estudio aquellos que durmieron más tuvieron también mayor incidencia de diabetes. 

Otros autores han encontrado resultados similares (Diabetes Care 2015, Shan y col). No queda muy clara la razón, pero se podría presume que aquellos que más duermen lo hacen porque la calidad de su sueño no es la mejor. Un ejemplo es la apnea del sueño.

Se ha señalado que esta respuesta ante la falta de sueño se produce más en los hombres que en las mujeres (Femke y col 2016, The Endocrine Society).

Cada día hay más evidencia de lo importante que es dormir bien. Esto no es un sueño imposible, busca ayuda!


Dra. Lisette Cortes Piña
Medicina Interna-Terapia Intensiva UCV
www.doctoracortes.com

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