Hipertensión durante el embarazo y riesgo subsecuente de gota.




La gota es una enfermedad conocida desde la antigüedad.

Se caracteriza por episodios bruscos de dolor intenso, hinchazón, en ocasiones enrojecimiento, una gran sensibilidad al tacto y aumento de la temperatura local, afectado a una o más articulaciones.

Esto se debe al depósito de sales de ácido úrico en el interior de las mismas. Para que se produzca, deben existir niveles elevados de ácido úrico en la sangre (hiperuricemia).

Sin embargo no todos los pacientes que tienen hiperuricemia desarrollaran la enfermedad.  

Entre los factores de riesgo para la presencia de gota están:
  • -          Una dieta rica en purinas (vísceras, carnes rojas).
  • -          Consumo alcohólico elevado
  • -         Uso de fármacos como diuréticos, etambutol, ciclosporina, que disminuyen la eliminación renal de ácido úrico.

Es una enfermedad tradicionalmente más frecuente en hombres, por lo que es necesario investigar que puede predisponer a las mujeres a la misma.

¿Se relaciona la hipertensión asociada al embarazo (hipertensión gestacional y preeclampsia) con la presencia de gota en el futuro? No está bien definido.

En este estudio, de tipo retrospectivo, publicado en el Journal of Hypertension en febrero 2016, Wang y colaboradores incluyeron 1133 historias de pacientes con edades comprendidas entre 14 y 40 años, con diagnóstico de hipertensión asociada al embarazo, entre 2000 y 2010.

Seleccionaron de esa misma base de datos 9064 pacientes sin ese diagnóstico como grupo control. 

Resultados: La incidencia de gota fue 2.38 veces más alta en el grupo con diagnóstico de hipertensión gestacional, y 1.89 veces cuando se corrigió para excluir otros factores de riesgo.

Además, el riesgo de gota es mayor cuanto más grave es el trastorno hipertensivo.

En conclusión, debe considerarse que las pacientes con diagnóstico de hipertensión en el embarazo son de alto riesgo para desarrollar artritis gotosa en el futuro, y realizar las recomendaciones preventivas pertinentes (dieta balanceada, consumo racional de carne roja, limitar la ingesta de bebidas alcohólicas).


Son necesarios más estudios para confirmar esta relación etiológica.

Dra. Lisette Cortes
Médico internista- intensivista UCV
www.doctoracortes.com

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